Hoy iba en la micro, al final, al lado mio iba una joven, escuchando música, mirando hacia afuera, pero se iba secando las lagrimas, que por sus caían, y saque un cuaderno escribí “Tranquila, no te conozco, llora todo lo que quieras pero prométeme que después cada lagrima será una sonrisa” y antes de bajarme lo deje en sus brazos ya que me daba vergüenza hablarle, se lo dejé y me bajé, la miré y me sonrío.
(Fuente: compartamos-toda-una-realidad, vía que-miray-queri-latigo)